Turín sorprende a quien la visita por primera vez: elegante, regia y golosa. La Mole Antonelliana domina el horizonte y el Museo Egipcio es el segundo del mundo.
Turín es la capital secreta de Italia. Menos turística que Roma, ofrece la misma riqueza cultural con un ambiente más íntimo. Los soportales más largos de Europa, palacios reales y los Alpes de fondo.
Primavera y otoño son ideales. El invierno es frío pero atmosférico. El verano es tranquilo.
El bicerin en los cafés históricos, vitello tonnato, bagna cauda, gianduiotto y tajarin con trufa. Eataly nació aquí.
Centro histórico para cafés y palacios. Quadrilatero Romano para aperitivos. San Salvario para restaurantes. Superga para vistas.
El aeropuerto de Turín-Caselle (TRN) está conectado al centro en 40 minutos en bus. Trenes de alta velocidad desde Milán (45 min).